viernes, 22 de junio de 2012

Reflexión viernes 22 de junio


AMOR DEL BUENO

LEER MATEO 22

Creo que al menos unas mil veces he orado diciéndole a Dios que quiero hacer su voluntad. Y en el diario vivir trato de hacer su voluntad, trato de leer la Biblia a diario, trato de orar, trato de hacer lo correcto. El problema es que a veces parece que son demasiadas cosas las que hay que hacer y se vuelve confuso y hasta tedioso. Pero Jesús no enseño un montón de disciplinas para que las siguiéramos con un checklist a ver si pasamos o no. A él le preguntaron cuál era el gran mandamiento y él dijo que toda la ley y los profetas depende de esto:

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.38 Este es el primero y grande mandamiento.39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  (Mateo 22:37-39)

Jesús nos facilitó las cosas, si vivimos de acuerdo a esos dos mandamientos podemos estar seguros que estamos haciendo la voluntad de Dios. Ahora hoy quiero hablar un poco más acerca del segundo sobre amar al prójimo. Porque siempre pensamos que amar al prójimo es ayudar a los necesitados, predicar el evangelio, ser amables… Pero, ¿quién es el prójimo?

La palabra griega original que está escrita en Mateo se traduce como “el que está cerca”. Y en la mayoría de nosotros, los que están más cerca (en un sentido literal) son nuestros padres, nuestros hermanos y hermanas, nuestra familia. ¿Qué tan importante es para Dios la unidad y el amor en familia? Bueno, para Él es tan importante que honrar a nuestros padres es el 5to mandamiento, los primeros cuatro mandamientos se refieren a nuestra relación con Dios, los últimos cinco mandamientos se refieren a nuestra relación con las personas y en medio, los padres. El libro de proverbios entero habla de obedecer, oír, seguir lo que dicen papá y mamá. En la Trinidad misma está Dios el Padre y Jesús el Hijo.

Y los hermanos… bueno, yo creo que esa es la mejor forma de poner en práctica el amor al prójimo. Porque es fácil amar a los que nos aman, pero Jesús dijo que amáramos a nuestros enemigos y ese hermano que te molesta o esa hermana que te saca de quicio es una perfecta oportunidad para mostrar el amor de Dios. Es bien fácil decir que amamos a nuestro prójimo hablando delos necesitados cuando les llevamos comida una vez y estamos con ellos un par de horas. Pero a tu hermana la tenés al lado cuando se siente triste por algún rollo, a tu hermano lo ves cuando se estresa por una clase, a ellos los ves cuando se acaban de levantar y no están de buenas o les tenés que sonreír en la noche cuando llegás cansado.

Si todavía vivís con tu padres y hermanos, hoy tenés una excelente oportunidad de hacer la voluntad de Dios; no tenemos que complicarnos, Jesús dijo que amáramos a nuestro prójimo y ahí tenemos esos prójimos bien lindos todo el día que hasta se parecen a nosotros: hermanos y/o padres. Si logras amarlos a ellos, podes amar a cualquiera. 

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