jueves, 26 de enero de 2012

Reflexion Jueves 29 de Enero


 NO ES UN AGUAFIESTAS…
LEER PRIMERA DE REYES CAPITULOS 11 AL 13
Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas;
   Gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.                                     1 REYES 11:1-2Ç
¡Qué aguafiestas! Es una expresión que fue muy usada hace años en medio de los adolescentes, normalmente para designar al adulto o incluso al joven en medio de ellos que decide llamar al orden y a la razón en medio del relajo y  recordando mis momentos de adolescentes donde quise agarrar del cuello a uno que otro aguafiestas, me da risa pensar que ahora en muchas ocasiones yo soy ese que tiene que llamar al orden y entiendo un poco más al que lo hizo en mi pasado, ahora que tiene que ver esto con el libro de Reyes y específicamente con Salomón, pues resulta que Dios había dejado un mandato un poco difícil de cumplir para Salomón, Dios le había prohibido que se juntase con mujeres extranjeras!! Así que pongámonos en los pies de el por un momento, he aquí el rey más poderoso del universo, con todo lo que el pueda desear, mujeres que entran y salen de su palacio y todas se mueren por él, y Dios le dice, no podes!! Estoy más que seguro que Salomón pensó!! Que aguafiestas Dios!! Pero ¿Por qué Dios no quería que él se mezclara con estas mujeres? ¿Racismo? No para nada el sabía que si se mezclaban el corazón de Salomón se olvidaría de el, y seguiría los dioses de las mujeres, porque ellas sabrían como manipularlo!! Dios sabía lo que pasaría, quería evitarle un sufrimiento y una consecuencia terrible a su hijo!!
Dios siempre sabe, El nunca nos ordena algo, así por así, y aunque no lo entendamos al principio, el conoce el futuro y sabe que lo mejor que podemos hacer es seguir su mandato, antes de que sea demasiado tarde y suframos por nuestra propia causa, así que permítanosle a Dios arruinar nuestras fiestas cuando El quiera, porque aunque al principio nos enoje y nos sintamos regañados como niños, al final nos daremos cuenta que era por nuestro propio bien, y recordemos que Dios muchas veces usa a esos “aguafiestas” para salvarnos de cosas muy duras!! Gracias por ellos!!

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